22 de agosto de 2017

Mirarte

Me gusta mirarte mientras eres tú,
mientras miras un punto en la pared
pero en realidad estás mirando dentro de ti
y se te escapan los sueños en un suspiro.

Me gusta observarte mientras te dejas llevar,
mientras tus manos se convierten en fuego
y ya no hay gravedad en tu cuerpo
que te impida volar.

Me gusta contemplarte mientras vives
con prisas y a contrarreloj,
mientras sientes que no da tiempo a nada
y en realidad es que se te escapa el amor.

Me gusta atisbar tus miedos mientras sientes
con el corazón desbocado a traición,
cuando me ves entre toda esa confusión
y sé que conmigo encuentras valor.

10 de agosto de 2017

Mi anestesia particular

Y es que antes el brillo de tus ojos 
era mi magia de cada día,
cuando estampabas tus labios 
en las constelaciones de mi espalda,
cuando tu aliento era la brisa 
que impedía mis estúpidas caídas,
cuando te miraba 
y entonces el tiempo se suicidaba.

Ya no somos nadie 
para ocultarnos las miradas,
ya no soy quién 
para evitar(me) las putas ralladas,
porque ahora si bebo, 
no es para olvidar(te),
es para recordar tus típicas palabras
y tener el valor de decirte 
que nunca te quedaste en nada.

Aunque el hielo de mi vaso 
es solo el impedimento
para bloquear las heridas 
que los recuerdos desgarran;
y ya no tengo motivos 
para creer que volverás
y que tus brazos sustituirán el hielo
como si siempre hubieran sido 
mi anestesia particular.