30 de julio de 2017

Mano salvavidas

Porque aparté la mirada
y, sin pretenderlo, te encontré a ti.
Porque no te buscaba, no te pensaba
y, de pronto, mis ojos dieron contigo.
Porque ahora...
Ahora frenesí de despedidas y lamentos,
ahora sentimientos.
Y, entre este barullo de personas
que se amontonan sobre mi cuerpo,
una mano salvavidas que me saca a bailar.
Y, entre esta música a todo volumen
que resuena en mi pecho,
un murmullo que me invita a disfrutar.
¿Y que será de mí, de ti, de nuestra presencia?
¿Y que será de mí, de ti, de nuestra esencia?
Porque ahora...
Ahora solo toca cantar
aferrada a esa mano salvavidas 
que, al menos esta noche, no me va a soltar.