30 de junio de 2017

Peligro y traición

Cruzando miradas y un disparo
nos hicimos cómplices del mismo delito.
Nadie nos dijo que el miedo
sería el dueño de nuestro destino.
La sangre bombea rápido,
el temor pinta nuestras venas de ansiedad
y el sudor cubre nuestra piel.
Fuiste tú quien dijiste
que teníamos que cumplir nuestro papel
y yo sigo interpretando el mío
aunque la locura sea lo que me vista
y el peligro, lo que me maquille.
Supongo que has perdido las entradas
y ahora el crimen es solo cosa mía.
Ya no hay teatro que enseñar al público,
ya no personajes ni personas,
ahora soy la única en el escenario
y mis muñecas están atadas a mi espalda
por unas esposas hechas de engaño.

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