12 de abril de 2017

Incinerada

(Primer premio ex aequo en microrrelato en el concurso literario del IES Miguel Hernández)

Él dijo que me amaría hasta la tumba y ahora solo soy polvo en la habitación abandonada donde él se desnuda y hace el amor a otra mujer.

8 de abril de 2017

Escarcha

Fugitiva y combatiente entre simulaciones y trampas como
piedras que rallan, que cortan, que destrozan la apariencia;
como hielo que atraviesa, que deja supurando, sangrando;
como tormenta que ahoga, como tormenta que mata.

Roto está el silencio que promete quietud,
rota la tela que recubre la misteriosa calma,
abandonado el sosiego fingido de una sociedad mentirosa,
de una sociedad envuelta en comedia barata.

Si me convierto en tormenta fría, congelada
que acaba con todas las palabras hirientes,
si me convierto en trozo de hierro oxidado por el artificio,
si me convierto en hielo, si entierro el miedo,

entonces lluvia, lluvia catastrófica y problemática;
gotas de resentimiento que impiden la vista
a las voluntades oscuras que arrancan mis entrañas.

Pero si mi herida se vuelve escarcha,
escarcha por las flores que atraviesan las malas hierbas,
si me detengo un instante ante el sonido amortiguado de la nada,
entonces la tormenta se torna niebla y, despacio, calla.

1 de abril de 2017

Kilómetro a kilómetro

Huir por la carretera
mientras las pulsaciones se aceleran
y el latido del corazón se vuelve piedra,
una piedra que te golpea el costado
hasta que necesitas parar.
Si sientes el mundo persiguiéndote
y los kilómetros aumentan y aumentan,
si el aliento se vuelve espeso,
si te mueres, muero.
Hay alguien que observa
mientras su silencio crece
y amenaza con estallar en su pecho,
que hace desaparecer todos los obstáculos
para que puedas escapar,
que se abandona a su suerte
porque su suerte se marcha
cada vez que ya no estás.
Huyes por la carretera
mientras alguien ve como te alejas,
kilómetro a kilómetro, intentando encontrar(te).
Si te mueres, muero.
Si te despides, puedo respirar.