28 de febrero de 2017

Desinhibirse

(Primer premio en poesía del concurso literario del IES Miguel Hernández)

Yo no soy de las que se matan por cualquiera,
pero estás tú
que te quedas mirando mis piernas desnudas
o enfundadas en medias negras
dependiendo de si ese día
bebo por alegría
o para ahogar mis penas.
Y qué pena que apartes la mirada
cuando aparece otra más guapa que yo.
Aun así, estás tú
que me recorres de arriba a abajo cuando bailo
y que sepas que bailo por y para ti
y que me gustaría que fuera (con)tigo
pero no caben más preposiciones
en estos brazos que ansían esos brazos.
Ni siquiera esa pose arrogante
ni ese coraje al mirarme fijamente,
incitando a restregarle el culo a cualquiera
sólo para ver hasta donde aguantas sin inmutarte,
consiguen que me eche para atrás.
Puede que beba por ti
hasta caminar por arenas movedizas
para encontrar el modo de preguntarte
por qué cojones no vienes a bailar conmigo.
Es entonces cuando me dices
que con verme de lejos te basta
porque puedes apreciarme mejor;
aunque mejor que vengas de una vez por todas
porque sé que estoy perdida,
que me echaría a la vía por ti
y que, joder, no es que no mataría por ti,
es que sería la bala, la pistola y el verdugo.
Y que, si sigues mirándome así,
ningún tío de la discoteca va a ser suficiente
para impedirme convertir mis labios
en un terremoto que te haga temblar.

1 comentario:

  1. Directo, profundo, certero, lo tiene todo, enhorabuena y gracias.

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