16 de agosto de 2016

Luces en la oscuridad

No sucede como esperas
ni como piensas
ni como crees.
Sucede y punto.

Cuando todo va mal, cuando te hundes y no hay final para impulsarte, cuando la luz desaparece del todo, algo pasa que cambia las cosas.
Y entonces ves un resquicio de luz que te anima a continuar.

No es lo que esperas
ni lo que piensas
ni lo que crees.
Es lo que es y punto.

Aunque en ese momento no se te ocurre ignorar una pequeña luciérnaga que te ilumina mínimamente la situación porque no es lo que querías. No, no lo haces. En ese momento te da igual, lo aceptas y esperas a que llegue algo más.
Y entonces ese algo llega.

No es como esperas
ni como piensas
ni como crees.
Esperas tan poco que es incluso mejor.

1 comentario:

  1. El nombre de mi propio blog me ha impulsado a comentar aquí, no podía hacer menos jajajaja.

    A veces, las luces más deslumbrantes no son las más adecuadas. Hay que estar atentos a aquellas que no se hacen notar a primera vista, que brillan con luz propia y que solo se aprecian si, en un instante de serendipia, das con ellas. Pueden llegar a ser algo realmente hermoso.

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