30 de julio de 2016

"Lo siento" y una sonrisa

Corrió hacia la cafetería, sabía que iba a llegar tarde, como siempre. Abrió la puerta con efusividad, lo que hizo que varias personas giraran la cabeza en busca de la persona que había destrozado la monotonía. Tras unos segundos de tensión, se dirigió hacia la mesa donde le esperaba y una mueca de culpabilidad se instaló en su rostro.

-Lo siento, de verdad- aseguró sentándose en la silla desocupada.

-No importa- mintió él; se veía a millas de distancia que estaba muy enfadado.

-Lo siento mucho- repitió ella, insegura, justo cuando la camarera se acercó a la mesa y les preguntó el pedido.

-Un café bombón- dijo él.

-Lo mismo- respondió ella haciendo un gesto con la cabeza.

La camarera se marchó a por sus pedidos y ambos se quedaron mirándose fijamente unos instantes hasta que, finalmente, ella rompió la conexión bajando la mirada hacia la mesa.

-Lo siento- repitió por tercera vez.

-Ya da igual- suspiró él-. Déjalo, ¿quieres?

Se produjo un silencio incómodo entre ambos y ninguno sabía cómo romperlo. 

-He traído algo para ti- dijo él finalmente, consiguiendo que ella alzara la vista y sus miradas chocaran.

Él metió la mano en una mochila que descansaba en la silla más próxima, sacó un pequeño paquete envuelto en papel de regalo y sujeto con una cuerda y lo depositó frente a ella, encima de la mesa. Sonrió mientras la observaba.

-Feliz cumpleaños.

26 de julio de 2016

Sincronización

Alzo la cabeza despacio; los compañeros a mis lados hacen lo mismo y la fila que formamos se mueve a la vez. De espaldas al público, cuento en mi mente los tiempos que quedan hasta que me toque dar la vuelta. Escucho la música atentamente y espero; primero se gira mi compñaera, posicionada varias personas a mi derecha; poco después me giro yo, me muestro a los espectadores; y, por último, se gira otra de mis compañeras, posicionada a mi otro lado. En realidad no las veo, pero sé que lo han hecho.
Caminamos las tres hacia delante mientras que el resto del grupo se queda en la fila, sin moverse. Me paro cuando llego a mi destino y muevo los brazos segundos después. Los movimientos son sencillos y naturales, hago unos pasos, los repito una vez para que se una mi compañera de la izquierda y los vuelvo a repetir para que se una mi otra compañera. Las tres nos agachamos, mirando hacia el suelo, y nos quedamos inmóviles mientras el resto baila detrás de nosotras. 
Sé que todo está saliendo bien, no necesito verlas para saber que están ahí, que las tres estamos sincronizadas. Las siento, somos como un aparato con diferentes piezas. Si se mueve una, se mueve la otra. Siempre en equilibrio, siempre comprenetadas. Eso es lo bello de bailar en grupo, lo bello de bailar sintiendo a los compañeros, sientiendo su presencia.

24 de julio de 2016

Miradas

¿Alguna vez te has parado a mirar a alguien tan fijamente que todo lo demás se desvaneciera? ¿Alguna vez has intentado ver más allá de sus ojos? ¿Alguna vez has intentado observar sus pensamientos? ¿Sentir sus sentimientos? ¿Vivir su vida? ¿Amar su amor? ¿Olvidarte de ti? ¿Llorar sus lágrimas? ¿Ver a través de sus ojos? ¿Abrazar su alma? ¿Hablar sus palabras?

Si no lo has hecho,

no lo hagas. 

No lo intentes.

Porque si lo haces... 
Si lo consigues... 
Entonces estarás encadenado para siempre; encadenado a sus ojos, a su mirada, a su alma.

Y una vez atado... 
Una vez atado ya no hay vuelta atrás.


18 de julio de 2016

Subidón de confianza

¿Cuántos pasos estoy dispuesta a dar hasta convertirme en un ser de energía positiva?

Tengo que poner buenas acciones en el platillo para que la balanza se incline hacia la luz y la persistencia. 

Debo crear la moda de la determinación para vestirme con ella en días que puedan parecer complicados.

Podría buscar los átomos de seguridad e impregnarme de ellos, como un perfume de buena suerte.

Quizá evitar que los soldados del dolor causen demasiados estragos en mí y negociar con el General para realizar un acuerdo de paz.

Pintar las cicatrices de mi cuerpo con colores de optimismo y dejar que brillen sin miedo.

Trazar puertas y ventanas en mi vida para dejar entrar la confianza, permitir que me acompañe a lo largo de mi camino.

Hacer de la felicidad mi propia gravedad.

Apoyarme en el bastón del consuelo cuando me duelan los pies o tropiece con las piedras de la desesperación.

Blandir una espada para luchar contra la negatividad y el odio.
 
Y, de vez en cuando, descansar y hacer tablas para reafirmar una sonrisa.

15 de julio de 2016

En el principio

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.


Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.


Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.


                                    Blas de Otero

8 de julio de 2016

Disculpas aceptadas

Sentada, en pijama, viendo la televisión aunque sin ver nada realmente. El sonido de la puerta al abrirse hizo maullar a nuestro gato como si le estuviera dando la bienvenida. Yo no dije nada, esperé a que cruzara la puerta que daba al salón. La discusión que habíamos tenido horas antes había creado una tensión difícil de romper. No miré cuando abrió la puerta y fijó su mirada en mí; no miré cuando se acercó silencioso, como siempre había sido, y se sentó a mi costado en el sofá consiguiendo que éste se hundiera bajo su peso; no miré cuando su mano se posó sobre mi pierna desnuda.

-Lo siento- su voz sonó algo apagada.

Mis ojos se dirigieron a los suyos antes de decidirlo, ya no estaba enfadada, ya no sentía rencor. Me lancé a sus brazos sin pensar y dejé que me abrazara.

-Yo también lo siento- respondí con mi voz amortiguada. 

Nuestro gato se dirigió a nosotros y maulló de nuevo, como si aceptara nuestras disculpas, como si nos diera permiso para besarnos y sellar nuestra unión una vez más.

2 de julio de 2016

Personas anacrónicas

En un mundo donde importa más el físico,
donde las palabras vuelan con el viento,
donde el frío se abre paso a través del fuego;

en un mundo donde se olvidan los recuerdos,
donde todo es invadido por el miedo,
y el estar "cara a cara" es lo de menos;

vive gente de otro tiempo,
gente que cambia el transcurso de la vida,
gente con otro tipo de sueños.

1 de julio de 2016

Ramo de alcatraces

Un paso: nervios, respiración agitada, miedo.

Dos pasos: temor a caer, sonrisa inquieta, vergüenza.

Tres pasos: atención, alcatraces sujetos con más fuerza.

Cuatro pasos: altar a la vista, novio impecable, sonrisa natural.

Cinco pasos: tranquilidad, nervios, felicidad.

Seis pasos: alegría, mirada fija, vestido blanco.

Siete pasos: espectadores sonrientes, música de fondo.

Ocho pasos: seguridad, mirada con mirada, mejillas enrojecidas.

Nueve pasos: cambio de mano, seguridad absoluta, ojos brillantes.

Diez pasos: fin de la música, mirada, silencio, palabras.