4 de marzo de 2016

¿Qué me pasa?

Me he vuelto loca, pero loca del todo. Se me han aflojado unas cuantas tuercas y se me han caído un par de tornillos. Se me ha ido la pinza y se me han cruzado los cables.
Me he vuelto loca y... todo ha dejado de tener sentido. Veo el cielo oscurecer y la gente me mira fijamente como si estuviera hecha de luces de neón. Como si, de pronto, me hubiera vuelto visible para todo el mundo. 
Debo haberme vuelto loca porque ahora encuentro las canciones que quiero con mucha más facilidad, ahora entiendo mejor a las personas y al mismo tiempo no las comprendo en absoluto. Debo haberme vuelto loca porque nada de esto tiene sentido; porque, a mi parecer, la sociedad roza los límites de lo absurdo así como yo rozo los límites de la estupidez. 
Debo estar loca porque me estremezco cada pocos segundos por motivos desconocidos y sentimientos demasiado contradictorios para tener relación alguna. ¿Me he vuelto loca y no me he dado cuenta? 
Debo estar loca de atar y nadie me ha dicho nada ni me lo ha sugerido. Me miran como a un bicho raro, como se mira a un suceso totalmente extraño del que se desconoce la causa. Me he vuelto loca del todo porque mi mente empieza a oscurecerse por los bordes y estoy dejando que el hielo se extienda por mi interior. Debo estar loca porque cambio de humor de un momento a otro sin ninguna razón, porque mi vida carece de sentido y todo me parece terriblemente absurdo. 
Me he vuelto loca y nadie me lo ha mencionado.

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