2 de octubre de 2015

Únicamente recuerdos

Desapareció de mi vida y no tuve tiempo de despedirme. Se fue sin avisar. Se alejó de todo este barullo y únicamente me quedaron los recuerdos de una vida juntos; una vida que había pasado como una exhalación. Todo lo que habíamos vivido, todas las palabras, los momentos y las miradas habían acabado para siempre, habían quedado reducidas a cenizas. Todos esos planes de futuro ya no estaban. No quedó nada tras su huida del mundo.
Me sumí en la agonía, en el dolor y las lágrimas me nublaron la vista. ¿Cómo soportar la vida ahora?
Debía resistir, me dijeron que tenía que aguantar porque ya no estaba, por esa persona que estaba tan dentro de mí que podríamos ser una misma persona. Pero se había ido y no encontraba el sentido a vivir. ¿Qué sentido tenía vivir si ya no estaba?
Su falta me abrumó por completo y mi alma se oscureció por los bordes.

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