23 de septiembre de 2015

Cenizas

Cenizas,
cenizas que se desprenden,
se desprenden de la llama
que encendimos hace tanto tiempo.
Y ahora que todo ha acabado,
ahora que la llama se ha apagado,
ahora que la oscuridad
llena la nada,
ahora muero.
No he sabido comprender
lo mucho que te quiero
hasta que dejé de estar a tu lado.
He abrazado tu ausencia,
he recordado el roce de tus labios
hasta que quedaron los sollozos
y el llanto lo llenó todo.
Quiero vivir en ti,
ser el latido de tu corazón.
Quiero ser tus suspiros,
quiero ser tu voz.
Quiero ser las lágrimas
que recorrían tus mejillas
cuando no estaba cerca.
Quiero ser tus recuerdos,
tus juramentos y promesas,
quiero vivir en ti.
No voy a olvidar
las palabras que dije.
Te fuiste, te fuiste
y ya no sé que hacer.
Quiero hacer que vuelvas,
nadie te querrá tanto como yo.
Nadie te abrazará cuando estás mal.
No como lo hacía yo.
Nadie te besará ni te mirará
como yo te besaba y miraba.
Y es que nunca habrá nadie
que deje cenizas en tu mente.
Incluso al apagar la llama
que tanto tiempo estuvo encendida.
No habrá nadie más que te piense
cada instante de la vida.

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