23 de septiembre de 2015

Alma perdida

Una tras otra
lágrimas de sangre
resbalando por mi rostro,
cayendo incansables.

Como un alma perdida.
Derrota tras derrota.
Caminando por una calle
oscura, silenciosa.

Tratando de encontrar,
callada, escuchando.
Pasando por esta vida
que a nadie importa tanto.

Y espero un abrazo
y lloro, lloro.
No se escuchan mis sollozos
cuando el mundo es sordo.

Y triste, sin sentido,
queriendo dejar de existir.
Huyendo de este mundo
en el que no quiero vivir.

Una última despedida
que nunca llegará.
Escribiendo con el lápiz
la palabra final.

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